El Costo de una Pobre Cultura Organizacional

el costo de una pobre cultura organizacional
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En un post anterior analizamos algunas razones por las que las personas se van de la empresa y el costo final (la rotación) de no reconocer e involucrar a sus colaboradores, especialmente a los más valiosos. Lo que tenemos que hacer ahora es ver cómo pueden hacerlo en su empresa. Y pueden hacerlo, por cierto, es bastante fácil y muy económico.

Lo primero que quieren las personas, no solo los empleados, es ser reconocidas. Y es algo que nos han enseñado desde la escuela. Vaya, hoy en día no hay actividad donde los alumnos no reciban, todos, cuando menos una medalla de participación en cualquier tipo de “competencia”. Consecuentemente, la gente quiere ser apreciada por todo el trabajo y esfuerzo que realizan, en sus hogares y en su lugar de trabajo. Todos quieren que su trabajo “tenga sentido”, propósito. Y cuando no reconocemos esas contribuciones, es esencialmente lo mismo que ignorarlos. La buena noticia es que existen formas específicas y medibles donde las empresas (la tuya incluida) pueden ver mejoras y progreso en áreas clave:

1. Faltas por Enfermedad

Está bien que un miembro del equipo se pierda un día aquí o allá, todos nos enfermamos. Está bien. Pero, ¿Qué hay de considerar el ausentismo su totalidad? Hay estudios que reportan que los colaboradores que están felices en el trabajo toman diez veces menos días de enfermedad que los empleados descontentos. Esas son muchas horas perdidas. No importa si hablamos de un departamento o analizando el ausentismo de toda la organización, un alto volumen de faltas por enfermedad se debe considerar como una señal de alerta del ambiente laboral en la empresa.

2. Servicio al Cliente

Cuando se enfoca el reconocimiento en su equipo de servicio al cliente para resolver tickets de manera rápida y precisa o manejar un mayor volumen de llamadas, se está haciendo más que dar un impulso a los empleados, se le está dando un impulso a la productividad. Las personas se enorgullecen de lo que hacen y reconocerlos significa que eres un “campeón” de su trabajo. 

3. Ventas

¿Ventas? Pero si ese grupo ya recibe comisiones y bonos por alcanzar sus objetivos y cuotas de ventas, Claro, pero, ¿cuándo fue la última vez que destacó el desempeño individual ante otros miembros del equipo y ejecutivos? No es como que los bonos y las comisione se hagan públicas. El reconocimiento entre pares es un motor de movilización para los miembros del equipo. ¿A quién no le gustaba que la maestra le felicitara por hacer un buen trabajo en la tarea? En público.

4. Diferencias Generacionales

Como ya lo mencionamos, todos aprecian el reconocimiento. Pero, hay un grupo que lo requiere de manera más inmediata que otros: los Millennials y ahora… los Centennials también. Los estudios lo reportan una y otra vez, el tiempo es fundamental cuando se trata de mostrarles gratitud gratitud. El tiempo para reconocer sus aportes es en el momento. La atención que se les preste ahora pagará dividendos más adelante. 

 

Venga, es momento de elevar el estándar. Alguien tiene que hacerlo.

 

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